Etiquetas

, , ,

Por: Marlon Caro Ojeda

Es una novela con tintes autobiográficos en donde se cuenta la historia de Marito o Varguitas, joven periodista limeño quien conoce a un curioso personaje, prototipo del escritor al que él aspira a llegar: el boliviano Pedro Camacho, guionista de radioteatros a quien sus ficciones y la forma obsesiva con que las trabaja terminan enloqueciendo. “Para que la novela no resultara demasiado artificial”, Vargas Llosa ficcionaliza su primera aventura matrimonial con Julia, también boliviana, divorciada y catorce años mayor que él.
Marco Aurelio Denegri afirmaba que, aunque en el Perú se considera a La tía Julia y el escribidor dentro de las novelas menores de Vargas Llosa (un poco relegada ante las monumentales Conversación en La Catedral, La casa verde y La ciudad y los perros), entre los lectores anglosajones es su novela más celebrada.
Para Dante Castro Arrasco, sin embargo, La tía Julia y el escribidor “tiene méritos estructurales que son dignos de encomio, a no dudarlo, pero se empantana en la anécdota periodística vivencial y en el amor defraudado a su tía y ex esposa.”
Esto podría encerrar algo de verdad, aunque no en la forma entendida por Castro Arrasco. El mismo Vargas Llosa, el año 1999, confesaba: “El melodrama ha sido una de mis debilidades precoces, atizada por las desgarradoras películas mexicanas de los años cincuenta, y el tema de esta novela me permitió asumirlo, sin escrúpulos. Las sonrisas y burlas no llegan a ocultar del todo, en el narrador de este libro, a un sentimental propenso a los boleros, las pasiones desaforadas y las intrigas de folletín.”
Y como para redondear lo folletinesco, su ex esposa, Julia Urquidi Illanes, publica en 1983 una suerte de “respuesta” a la novela, en su confesional Lo que Varguitas no dijo, que desde el prólogo aclara que no es su intención hacer una obra maestra, sino contar su verdad, aunque esto le acarreara la mar de dificultades (escribe, por ejemplo, que intentaron comprarle los originales “por una suma que no era de dejar pasar” y que incluso fue amenazada a través de terceras personas para evitar su publicación). “Muchas cosas del libro me disgustaron, pero siempre con mi estúpido silencio no dije nada. Le escribí agradeciéndole la dedicatoria, aún me sentía aturdida para poder reaccionar como debí hacerlo”, escribió la tía Julia.
Folletinesca o no, la novela fue llevada a la pantalla en algunas ocasiones. La primera, de 1981, en una telenovela homónima dirigida por el argentino David Stivel (versión que, por cierto, tampoco fue del agrado de Julia Urquidi). Posteriormente, se estrenó la película Tune in tomorrow (Jon Amiel, 1990), traducida al español como Realidad y ficción. Esta cinta, mal recibida por los críticos, traslada la acción de Lima a Nueva Orleans y tiene a Barbara Hershey en el papel de Julia y Peter Falk como el escriba boliviano (rebautizado como Pedro Carmichael). ¿Y a quién le tocó el papel del joven escribidor? Pues a un también joven (y aún más rígido que ahora) Keanu Reeves.

Anuncios