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Por: Ramiro Miranda (*)

Cine

Foto: Ministerio de Cultura

Se denomina industrias culturales a aquel sector de la economía encargado de la producción de bienes y servicios con contenidos culturales y que gozan de los derechos de autor; algunos también las llaman industrias del entretenimiento o industrias basadas en derechos de autor. Los productos culturales se caracterizan por su dualidad: por un lado son bienes tangibles y por otra parte contienen una dimensión simbólica y artística que difícilmente se puede medir. A pesar de esta huella intangible, el intercambio de los bienes y servicios culturales genera un impacto positivo en la economía, siendo uno de los sectores que mayor valor agregado genera. Dentro de las industrias culturales podemos incluir actividades relacionadas con lo audiovisual, lo editorial, el diseño, música, software, televisión, publicidad entre otros.
A diferencia de lo que se puede pensar, las industrias culturales generan un gran flujo de oferta y demanda en el mercado peruano y que en la última década ha ido en constante crecimiento. Según un estudio hecho por el Ministerio de Cultura, para el 2009 [1] el sector de las industrias culturales generó el 2,6% del PBI, una cifra similar y hasta superior a otros sectores como finanzas (2,5%), comunicaciones (2%), salud privada (1,9%). En países desarrollados como Inglaterra o EE.UU. el aporte del sector cultural a sus economías bordea el 7% de sus PBI’s. A nivel latinoamericano es Argentina quien tiene la cifra más alta (3%) además de ser el país con el sector de industrias culturales más desarrollado (contando con políticas claras de fomento a este sector ya no desde una perspectiva de subvención y mecenazgo sino vistas como empresas rentables).
A nivel del Estado se están comenzando a dar políticas públicas para el fomento de este sector, uno de los más importantes es la creación en 2012 del Ministerio de Cultura y específicamente la Dirección General de Industrias Culturales, la cual desde un inicio se ha encargado de la promoción de políticas públicas para apoyar al sector. Entre estas se encuentra la implementación del programa de puntos de cultura, la nueva ley de cine (en proceso), entre otras iniciativas.
El sector de las industrias culturales primeramente fue visto desde la antropología, la sociología y las ciencias sociales. Su estudio con herramientas estadísticas y variables económicas es, en cambio, muy reciente, pero como se vio líneas arriba es importante conocer el impacto económico de este sector dado su fuerte desarrollo en los últimos años. Las políticas públicas que se dicten desde el Estado deben estar señaladas no solo hacia el mecenazgo (esto solo debería darse en los sectores, como por ejemplo el cine, donde nuestro país cuenta con poco desarrollo), pues se ha demostrados que el sector cultural goza de una fortaleza económica a la par con otros sectores empresariales.

(*) Estudiante de economía de la UNMSM
[1] Ministerio de Cultura. “Contribuciones de las industrias culturales al PBI”.

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