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Fotos y texto por: Kattya Lázaro

Enamorando

El huaylash es una danza que se baila al sur de la ciudad de Huancayo, su origen se basa en las costumbres que se daban durante la temporada de cosecha agrícola (febrero, marzo y abril). Estas reuniones de trabajo, al culminar la faena, se convertían en fiesta, donde el enamoramiento y la coquetería eran los platos de fondo. Actualmente se distingue dos variedades de huaylarsh, el moderno y el agrícola (conocido también como antiguo); ambos se diferencian por su vestuario y pasos de baile. Mientras que el moderno tiene coreografía y pasos con mayor fuerza en el zapateo, el huaylarsh agrícola muestra teatralidad en el escenario, nos cuenta y remonta a aquellas costumbres de tiempos de cosecha que la masificación del mercado ha terminado por desaparecerlas.

13_Lluvia
El zapateo y postura característicos del huaylarsh se le es atribuido a la imitación del movimiento del chihuaco o zorzal, estas aves de infinita felicidad durante los meses de cosecha, pues pueden picar y comer a su antojo las mejores frutas, se llenan de vitalidad y son alegres, limpios y festivos en esos meses. De esta ave sabemos la fuerza y vitalidad que tiene su cantar, este canto es simulado en los guapidos agudos al bailar huaylarsh. El chihuaco sería también el responsable del dicho popular “amor serrano”, pues junto a su pareja protagonizan grandes peleas; así aman ellos, a golpes.
Volviendo a la danza, el huaylarsh ha sobrevivido al tiempo por los concursos que se organizan en temporada de carnavales. Los pueblos al sur de Huancayo se visten de fiesta, en plazas, parques e improvisados locales desfilan muchachitas y jóvenes entrenando su zapateo para iniciar el concurso, la mayoría de los bailarines no sobrepasan los 25 años. Los grupos de huaylarsh no se denominarían solo grupo de bailes ya que llevan consigo generación tras generación, años de costumbres y tradiciones. El huaylarsh no es el mismo, es cierto, se ha reinventado como todas las cosas que traspasan la frontera del tiempo y se convierten en parte de una sociedad.
Tratar de seguir el ritmo de los grupos de huaylarsh es una tarea agotadora. Para los concursos en los distritos de Huancayo, ya que las fechas se cruzan, cada grupo baila hasta en tres concursos la misma tarde; para ello contratan su propia movilidad y orquesta. Los concursos en al ciudad son menos agotadores. No bailan por el premio en efectivo, sino por el prestigio.

11_Bailando bajo la lluvia
Este año como parte del taller “Historias para contar”, tuve la oportunidad de acompañar y ser parte de este mundo de zapateos y guapidos. Cada celebración comienza con el pasacalle, al llegar al tabladillo del concurso, la fuerza y la emoción con las que bailan es adrenalina pura, diez minutos de zapateo son suficientes para desvanecer hasta al más aguerrido y experimentado bailarín. La emoción de ganar uno de estos concursos puede hacer saltar de emoción a más de uno, literalmente. Mención aparte para Pucará y su lluvia, un zapateo sin lluvia en Pucará no es algo fácil de imaginar, nos cuentan. La lluvia no mella la fuerza que tienen al bailar, es más, creo yo que la lluvia les da vigor a los danzantes para poder agitar las manos en alto y con la cara mojada guapear tan fuerte que se olvida que esta lloviendo, mágico. Acompáñenos a este recorrido lleno de emoción y claro, guapidos (hacer click en las imágenes para ampliar).

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